Después de que las fuerzas de los Coronas se reagruparan en Stros M'Kai e incluso llegaran a estar cerca de volver a tomar la capital de Centinela, los Antepasados, desesperados ante la perspectiva de perder la Guerra Civil, pidieron ayuda a Tiber Septim. El Imperio prestó sus ejércitos a la causa de los Antepasados a cambio de recibir una serie de títulos a lo largo de la frontera sureste de Páramo del Martillo.
Después de que las fuerzas de los Coronas se reagruparan en Stros M'Kai e incluso llegaran a estar cerca de volver a tomar la capital de Centinela, los Antepasados, desesperados ante la perspectiva de perder la Guerra Civil, pidieron ayuda a Tiber Septim. El Imperio prestó sus ejércitos a la causa de los Antepasados a cambio de recibir una serie de títulos a lo largo de la frontera sureste de Páramo del Martillo. Después de que los Coronas fueran aplastados y el líder Antepasado, el Barón Volag, se ocultara un día más tarde, se rumoreó que estaba muerto; el tratado fue revisado y guarniciones imperiales fueron desplegadas a lo largo de Páramo del Martillo "hasta el momento en que el gobernante nativo se considere en condiciones de restablecerse de forma segura en el trono que le corresponde". Categoría:Leyes