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| - Hace 8 años que empezó todo este infierno y terror con Andy, un oso de peluche, tenía unos pequeños ojos de botones, su cuerpo era amarillo, y su cara muy adorable. Todo comenzó cuando fui al supermercado con mi mamá y le pedí que por favor me comprara el osito que encontré muy adorable. Pasaron los meses, mi familia y amigos se acostumbraron a mi extraño comportamiento. Aun no me daba cuenta de que me sucedía gracias a Andy, que no era un simple oso. Al ver eso quedo impactada y me caen las lágrimas. Luego me doy vuelta y veo al culpable de todo este crimen, Andy. Categoría:Muñecos
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| - Hace 8 años que empezó todo este infierno y terror con Andy, un oso de peluche, tenía unos pequeños ojos de botones, su cuerpo era amarillo, y su cara muy adorable. Todo comenzó cuando fui al supermercado con mi mamá y le pedí que por favor me comprara el osito que encontré muy adorable. Al día siguiente lo estrené en la escuela y mis compañeros lo encontraron muy lindo, hasta jugaban con él. Días después mi familia y amigos me dijeron que mi comportamiento era muy extraño y que me pasaba el día cuidando a ese insignificante oso de peluche (como le decían ellos). Pero yo sabía que él no era un ‘’insignificante oso’’, es más, yo estaba hipnotizada por semejante criatura, a la cual llamé ‘’Andy’’. Pasaron los meses, mi familia y amigos se acostumbraron a mi extraño comportamiento. Aun no me daba cuenta de que me sucedía gracias a Andy, que no era un simple oso. Una noche muy lluviosa con tormenta eléctrica, despierto a las 3:33 A.M y al despertar, sentí un ruido que provenía desde el living. Bajé las escaleras y me encuentro con un horrible escenario: Encima de la mesa estaba mi perro destripado, sus órganos colgaban de la lámpara, más atrás estaban los sillones, en los cuales estaba mi familia, también destripada, bañados en sangre. Al ver eso quedo impactada y me caen las lágrimas. Luego me doy vuelta y veo al culpable de todo este crimen, Andy. Él sostenía un machete, pero no cualquiera, sino que era el machete favorito que tenía mi padre, para cortar la carne. Andy estaba lleno de sangre que le había salpicado, sus ojos eran rojos, extremadamente rojos y brillantes, tenía una sonrisa malévola, la cual mostraba todos sus afilados dientes. En ese momento me enfurezco y justo al lado mío, en el muro, estaba la colección de katanas de mi hermano. Agarro una y se la entierro en el corazón a Andy y le dije: Lo siento, prometí que te cuidaría a pesar de todo, pero esto no te lo perdono. Arruinaste mi vida, pero ahora has pagado, recuerda: ‘’El que ríe último, ríe mejor.’’ En ese entonces, llega la policía y me ve con la katana en la mano y llena de sangre. Me llevan al juzgado, me toman por loca y me llevan a un hospital de rehabilitación psiquiátrica, ahora que he salido, me tomé el tiempo de contar mi horrorosa historia que ha marcado mi vida de una horrible forma. Desde entonces le tengo fobia a los osos de peluche. Categoría:Muñecos
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