| abstract
| - El área del espacio conocida como la Cicatriz Roja se muestra como un furioso tajo rojo en las cartas de navegación del Ordo Astra. Cada estrella entre sus límites era de coloración roja, como la sangre, y sus rayos portaban el beso de la muerte. Aquellos que vivían sin protección bajo alguno de aquellos soles se encontraba al poco con la piel ennegrecida y cayéndose a trozos, con los carcinomas por todo su cuerpo matándoles finalmente. Colonizar un mundo dentro de la Cicatriz Roja es un proceso largo y tortuoso. Aun así, el Imperio se resiste a dejar pasar una oportunidad de aumentar su poder. Aunque miles de millones de vidas fueron sacrificadas antes de encontrar una solución, al final el Imperio logró vencer a la maldición de la Cicatriz Roja. Destilando el elixir Satryx, un icor viscoso importado en grandes cantidades desde el sistema solar de Satys, la gente que habitaban en la Cicatriz Roja podían sobrevivir a la funesta radiación de su sol durante un periodo aproximado de cuatro décadas. Cada planeta alberga sus propias teorías acerca del fenómeno de la Cicatriz Roja, que van desde la herencia de una antigua guerra al desagrado del propio Emperador. Durante milenios tras los primeros asentamientos, un velo de superstición se ha cernido sobre las formas de destilar el elixir Satryx, transformando dicha sustancia de medicina preventiva en un ritual sagrado. A pesar de los intentos de la Inquisición para evitarlo, hay un mito que persiste acerca de que la Cicatriz Roja se formó cuando un dios sangriento blandió su espada por el firmamento. Aunque las gentes civilizadas se burlan de tales ideas, explicaría al menos las altas tasas de asesinatos y genocidio que se producen en el interior de dicha herida estelar.
|