No intentes escaquearte de este trato, Ulag.
Puedo convencer a las caravanas de los khajiitas de que me ofrezcan mejores precios que tú, y los guardias siguen buscándote después de tu pequeño incidente con el skooma. Tráeme esa savia a mi puesto de Carrera Blanca, tal y como acordamos.
- Ysolda