La población de los orgullosos felinos khajiita se ha reducido después de un devastador brote de gripe knahaten. Tienen una gran deuda con Ayrenn, Reina de los altos elfos, por su ayuda a restablecer el orden luego del caos que siguió a la peste. Poseen un irónico ingenio, pero son temibles en el campo de batalla. Son el brazo fuerte del Dominio de Aldmer.