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| - La mayoría de los niños pequeños le tienen miedo a la oscuridad, ya sea debajo de sus camas o en el armario, porque creen que puede haber monstruos allí. Ellos no saben lo que verdaderamente se esconde allí, ni nosotros tampoco, ya sea porque lo ignoramos, no se revela o no queremos averiguarlo. Aunque seas el chico más valiente del mundo, si supieras y estuvieras advertido de lo que está en el infinito manto de oscuridad, te acabarías mojando los pantalones; muchas personas han alardeado de que no le tienen miedo a nada, y terminaron en un psiquiátrico.
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| - La mayoría de los niños pequeños le tienen miedo a la oscuridad, ya sea debajo de sus camas o en el armario, porque creen que puede haber monstruos allí. Ellos no saben lo que verdaderamente se esconde allí, ni nosotros tampoco, ya sea porque lo ignoramos, no se revela o no queremos averiguarlo. Aunque seas el chico más valiente del mundo, si supieras y estuvieras advertido de lo que está en el infinito manto de oscuridad, te acabarías mojando los pantalones; muchas personas han alardeado de que no le tienen miedo a nada, y terminaron en un psiquiátrico. Lo que realmente se oculta en las tinieblas no puede ser revelado, porque los humanos tenemos miedo de que nos suceda algo malo, es nuestra reacción natural. Lo que caprichosamente juega a las escondidas con nosotros nunca puede ser descubierto, porque simplemente la humanidad no tolera semejante horror; pensamos que son monstruos o ruidos raros provocados por animales porque no deseamos imaginarnos lo que puede hallarse más allá de la línea entre la luz y la oscuridad. Algo, que puede mostrarse en cualquier momento, no quiere hacerlo... sabe que le tenemos miedo. Por eso, a veces se presenta de imprevisto cuando estamos cerrando los ojos para irnos a dormir, le divierte vernos aterrados y suplicando piedad. A decir verdad, nunca habrá cosas buenas en la oscuridad, a pesar de que todos o las películas de terror nos demuestren lo contrario, aunque no se cansen de repetirnos que no sucede nada, que estamos a salvo, que "ahí" no hay nada, nosotros no nos cansaremos de repetir lo contrario, que "ahí" hay un misterio prohibido que nunca debe revelarse. La humanidad tiene miedo a muchas cosas, incluso algunas causadas por ella misma. Nunca seremos capaces de aceptar que no ocurren horripilantes sucesos en el reino de las tinieblas, tal como jamás seremos capaces de diferenciar si lo que nos causa tanto terror a eso es una sombra distorsionada... O el terrible secreto, tan cerca de nosotros. Aquí va una historia que tiene como protagonista la oscuridad: Tengo veintidós años, pero siempre desde niño tuve fobia a la oscuridad, así que empecé a correr con tal de llegar a alguna avenida alumbrada. Parecía que los faroles se iban apagando cuando pasaba por debajo de ellos. Desesperado, forcé a mis pies a avanzar como si no quedara un mañana (teniendo en cuenta mi fobia, si no me alejaba rápido eso pasaría) y eché a correr tan fuerte que podría competir en las Olimpiadas. Ryuu, el caos que acecha desde las sombras (Habla o calla) 21:11 17 ago 2015 (UTC)
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