a punto de fulminarme por mi pasado, más bien sórdido?
De repente, lo comprendí todo. De súbito, me di cuenta de que me habían traído aquí por un motivo. Debería haber muerto en los yermos de ceniza, pero lord Vivec había visto algo en mi interior que no había visto en milenios y había decidido salvarme de mi destino.
Así empezó mi ascensión a la santidad. Así empezó el auge de Jiub.