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| - thumb|200px|Emblema de la Compañía de la Muerte. Algunas de las Legiones de la Primera Fundación tienen algunas peculiaridades genéticas que han heredado sus Capítulos Sucesores. Algunas no son más que meramente estéticas, como los Salamandras que tienen los ojos rojos y la piel oscura. Otras son debidas a una manipulación genética apresurada, como es el caso de la Guardia del Cuervo. Otros directamente nunca tuvieron ciertos órganos y/o los perdieron progresivamente, como los Puños Imperiales. Pero algunas Legiones sufren unas taras genéticas mucho más graves, como los Lobos Espaciales y los Ángeles Sangrientos. Los Ángeles Sangrientos tienen muchas ventajas genéticas, pero también sufren una horrenda maldición. Se les podrían aplicar los versos de Jerusalem: thumb|left|200px|Emblema de los Ángeles Sangrientos.Los Ángeles Sangrientos han sido bendecidos con un aspecto que roza lo divinamente hermoso, con un talento para cualquier arte, sobre todo la de la guerra, y con una longevidad larga, incluso más que un Astartes normal (los casos de Dante, Señor del Capítulo, que lleva cerca de catorce siglos dirigiendo a su Capítulo, y de Cleutin, Guardián del Sudario de Sanguinius, que fue el Sargento Veterano de Dante cuando este era Explorador). Pero también sufren la maldición de la Imperfección, que tiene como consecuencias la Sed Roja y la Rabia Negra. Ambas cosas hacen que los Ángeles Sangrientos sean un capítulo moribundo que rehuya la compañía de otras fuerzas imperiales para evitar que su vergüenza se descubra. Como estos tres términos se confunden o se mezclan entre sí, a continuación explicaremos sus diferencias.
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