Encerrada durante 30 años en la mansión y sujeta a continuos experimentos que la han convertido en un monstruo. Varios experimentos virales la han vuelto inmune a la muerte misma y así dirigió a Birkin al descubrir el Virus G.
Lisa tiene la perturbadora costumbre de desmembrar los rostros de sus victimas y colocarlas en su lugar. Han habido innumerables intentos por deshacerse de ella, pero han fracasado. Fue atada y dejada para vigilar los pasillos de la mansión.