La Coronación de Antonio II de Quito fue un evento celebrado el 10 de agosto de 1979 en el que se nombró al joven Antonio de Wittelsbach-Sucre, heredero de la dinastía Sucre-Quito y por tanto legítimo sucesor de la Casa Real quiteña, como Rey de Quito. El evento tuvo lugar dentro del marco del retorno del país a una monarquía constitucional, tras el fallido ensayo de la República de Quito, encabezada por el general Guillermo Rodríguez Lara.
La Coronación de Antonio II de Quito fue un evento celebrado el 10 de agosto de 1979 en el que se nombró al joven Antonio de Wittelsbach-Sucre, heredero de la dinastía Sucre-Quito y por tanto legítimo sucesor de la Casa Real quiteña, como Rey de Quito. El evento tuvo lugar dentro del marco del retorno del país a una monarquía constitucional, tras el fallido ensayo de la República de Quito, encabezada por el general Guillermo Rodríguez Lara.