A los jóvenes no les gusta la disciplina de la Senda Eldar; su curiosidad los lleva a probar todas las frutas del árbol. Por ello, muchos toman la Senda del Vagabundo o la de la Condenación cuando llegan a edad adulta, así que la gran tragedia de nuestra raza no deja de repetirse una y otra vez y merma nuestro número de generación en generación.