El Lancero es la variante más conocida de los Caballeros tipo Cerastus, con un chasis altamente sofisticado cuya velocidad y agilidad era muy superiores a los más torpes Andante y Paladín. El tipo cerastus parecen haber sido diseñados exclusivamente para la guerra; no como protectores como los caballeros tradicionales, sino como conquistadores con las manos manchadas de sangre e instrumentos de destrucción que dejarían un legado de la violencia que marcó el inicio de la Era de los Conflictos. El lancero es tenido en alta estima por los vástagos más impetuosos de una Casa, cuyo potente Escudo de mano Iónico y Lanza de Choque están perfectamente adecuados para luchar contra un enemigo cara a cara, donde sólo una acometida perfectamente sincronizada de la lanza se interpone entre un vástago y
El Lancero es la variante más conocida de los Caballeros tipo Cerastus, con un chasis altamente sofisticado cuya velocidad y agilidad era muy superiores a los más torpes Andante y Paladín. El tipo cerastus parecen haber sido diseñados exclusivamente para la guerra; no como protectores como los caballeros tradicionales, sino como conquistadores con las manos manchadas de sangre e instrumentos de destrucción que dejarían un legado de la violencia que marcó el inicio de la Era de los Conflictos. El lancero es tenido en alta estima por los vástagos más impetuosos de una Casa, cuyo potente Escudo de mano Iónico y Lanza de Choque están perfectamente adecuados para luchar contra un enemigo cara a cara, donde sólo una acometida perfectamente sincronizada de la lanza se interpone entre un vástago y la muerte. Particularmente, los vástagos que siguen las tradiciones Uhlan favorecen la velocidad y ferocidad del Lancero, y cuando se encuentran en combate con otras casas rivales, estos guerreros cargarán por delante de la casa para trabar combate singular con los campeones del enemigo.