About: dbkwik:resource/C4KxJdTxZXqes4tqewUwOg==   Sponge Permalink

An Entity of Type : owl:Thing, within Data Space : dbkwik.org associated with source dataset(s)

AttributesValues
rdfs:label
  • La muñeca ojos de vidrio
rdfs:comment
  • Me hallaba destruido, bebiendo pacientemente en un rincón oscuro de mi habitación. Ebrio de soledad, lloraba silenciosamente mientras tomaba buenos tragos de vodka. Mi estado era putrefacto, no me había bañado en meses, ya se notaban hongos en la ropa sucia y hoyos negros en los zapatos. Oyendo una triste música al son de mi lenta agonía, miraba a los alrededores buscando señales de vida en mi cuarto, aquel espacio tan pequeño y desordenado. Hubo un tranquilo y breve silencio y luego de pagar mis compras saludé al dependiente y me fui de allí sollozando en silencio.
dcterms:subject
abstract
  • Me hallaba destruido, bebiendo pacientemente en un rincón oscuro de mi habitación. Ebrio de soledad, lloraba silenciosamente mientras tomaba buenos tragos de vodka. Mi estado era putrefacto, no me había bañado en meses, ya se notaban hongos en la ropa sucia y hoyos negros en los zapatos. Oyendo una triste música al son de mi lenta agonía, miraba a los alrededores buscando señales de vida en mi cuarto, aquel espacio tan pequeño y desordenado. En un intento por levantarme, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Volteé lentamente la cabeza y alcancé a ver una figura pequeña, sentada en otro rincón tapado en obscuridad. Por primera vez en 3 meses de estar en la misma posición, me levanté y dificultosamente caminé hacia ese extraño ser, cuando llegué a estar unos centímetros de él, lo tomé. Era una muñeca antigua, tan limpia y en un muy buen estado, que parecía recién hecha. Sus rizos amarillentos resplandecían con la pequeña luz de sol que entraba a través de la ventana tapiada, su vestido de color beige bien cosido, con sus bordados blancos y brillos diminutos por todos lados, sus pequeños zapatos negros y limpios eran muy lindos.Toda la muñeca era perfectamente hermosa, salvo un pequeño defecto. Sus ojos eran de vidrio. Las pequeñas pupilas se clavaban en tu mirada como si no tuviera nada más que ver, atentamente, te daba un sensación como si no dejara de observarte, de vigilarte. Otro escalofrío nuevamente recorrió mi cuerpo, y en una movida sin intención, dejé la muñeca respaldada al rincón donde la había hallado. Tomé un poco de conciencia y decidí salir del cuarto, abrí la puerta y recorrí el abandonado pasillo con objetivo de llegar al baño, entré y al instante me quité todo, abrí el grifo y me metí dentro de la bañera. Sentía una muy positiva sensación, el placer de ver el agua caer sobre mi cuerpo, limpiándome completamente, tomé un pote de shampoo medio vacío y me eché el contenido sobre mi cabello sucio.Suspiré fuertemente en una sensación de liberación, me sentía bien, mi autoestima creció. Luego de un rato salí del baño con una toalla puesta a cubrirme y me devolví al cuarto, algo me sorprendía, la muñeca no estaba. Miré a ambos lados, nada. Volví hacia mi ropero, lo abrí y tomé un poco de ropa limpia y me la puse, luego volví al baño, a buscar un peine. Luego de estar como nuevo,salí a la calle, la luz me iluminaba de manera perfecta en la cara, miré hacia arriba, observé el cielo azul y despejado, nubes, pedazos de algodón volando en línea recta cruzando el cielo. Aspiré el limpio aire que rodeaba mi alrededor y caminé, felizmente por la cuadra, saludando a los vecinos que pasaban junto a mí. "¿Acaso él no es el chico que se encerró a causa de la muerte de su novia?”,"Sí, ese es! Adam, el chico que se auto-encerró en cuarentena emocional!”, oía mientras pasaba, las miradas asombradas de las personas me agobiaban un poco.Sin darme cuenta llegué a un almacén, y entré,con algo de dinero en mi bolsillo compré algo de comida que me serviría para la cena.Cuando el dependiente de la tienda me observó lentamente me dijo:"¿Tú no eres el chico que se encerró a causa de la muerte de Ana?” Lo miré un poco angustiado y tartamudeando le dije:"S-sí..Soy yo, he salido a rehacer mi vida por ella.” Hubo un tranquilo y breve silencio y luego de pagar mis compras saludé al dependiente y me fui de allí sollozando en silencio. Me escondí en un callejón y me eché a llorar. Pensando en ella mi autoestima bajó otra vez, me sentía agobiado, mis sentimientos se derrumbaban de nuevo. Pero algo me impulsaba a levantarme y volver positiva mi vida.Luego de un rato, caminaba tranquilo por la calle, los autos pasaban serenos y lentos. No había muchas personas fuera, solo unos pocos, busqué algún reloj para darme la noción de la hora pasé por un callejón de paredes de ladrillo. Pintado en un rojo vivo y fresco decía: “Adam, vuelve a casa.”. Corrí hacia mi departamento pensando: “¿Por qué alguien haría algo así?”,”¿Sería seguro ir a mi casa? Claro, es mi hogar!” Llegué, abrí con fuerza la puerta y lentamente entré. Todo estaba ordenado: la cocina, la sala, el cuarto, el pasillo y el baño, todo limpio y reluciente, como nuevo. Me sorprendí, no tenía idea de lo que había pasado mientras no estaba, pero en cuanto entré a la sala, había algo extraño allí: un sofá rojo y un televisor viejo que nunca había visto. Me acerqué y confuso ví que la muñeca con ojos de vidrio estaba sentada en el sofá, sus pupilas ahora estaban concentradas en el televisor atrapado por la estática. Regresé a mi cuarto y todo estaba ordenado, limpio y perfumado, me recosté en la suave cama y me dormí. Al día siguiente, bajé por algo para desayunar, y me asusté. Todas las paredes de la casa, excepto mi cuarto estaban llenos de palabras, palabras abstrusas. Algunas parecían groserías. Confundido, intenté abrir la puerta pero no pude: estaba cerrada con llave. Alguien había cambiado la cerradura. Corrí hacia las ventanas: estaban selladas y tapiadas. Me giré para ir a buscar un hacha. Una figura pequeña se acercaba lentamente bajo las sombras obscuras de los muebles. Cuando salió a la luz vi a la muñeca, la misma que yo había encontrado, con esos ojos penetrantes de vidrio. Tenía en su mano un cuchillo, sangrando, apuntándome con él haciendo unas muecas muy tenebrosas, acercándose cada vez más, ahora llorando sangre, roja y viscosa, anormal. Levantó su cuchillo y lo lanzó hacia mí, con fin de enterrarme el afilado cuchillo en mi pecho, de un pequeño milagro pude safarme y salir del objetivo, corrí a esconderme detrás del sofá y me asomé. La muñeca estaba enfrente mío, me miraba con sus ojos penetrantes de vidrio brillante, sus pupilas rojas clavadas en las mías, lágrimas de sangre escurrían de su cara. Luego de 9 segundos aproximadamente, la muñeca tiró el cuchillo a un lado alzó las manos y las puso sobre mi cara y recuerdo que me dijo con una voz siniestra y oculta: "¿Sabes de donde son estos ojos de vidrio? ¿No te recuerdan a Ana?” En ese momento tenía sentido todo: Ana estaba ciega. Solo le pusieron ojos de vidrio para que no deba tapárselos tanto. Ella tenía una linda muñeca muy parecida a esta. Su único defecto es que no tenía ojos, sino un par de cuencas vacías y negras. Al mirar bien sus ojos, podía ver que aquellos eran idénticos a los que Ana tenía. "¡De dónde sacaste esos ojos!”, grité, y ella respondió: "Pues, ¿de dónde crees? De la tumba de tu amiga, ¿recuerdas que me enterraron con ella? Pues ya no los quiero, los tuyos son mejores.” Cuando terminó esa diabólica frase, puso sus pequeñas manos de tela en mis ojos... Categoría:Muñecos
Alternative Linked Data Views: ODE     Raw Data in: CXML | CSV | RDF ( N-Triples N3/Turtle JSON XML ) | OData ( Atom JSON ) | Microdata ( JSON HTML) | JSON-LD    About   
This material is Open Knowledge   W3C Semantic Web Technology [RDF Data] Valid XHTML + RDFa
OpenLink Virtuoso version 07.20.3217, on Linux (x86_64-pc-linux-gnu), Standard Edition
Data on this page belongs to its respective rights holders.
Virtuoso Faceted Browser Copyright © 2009-2012 OpenLink Software