El Cosmos no reconoce la materia de los perdidos en el tiempo, al no tener referencias de sus vidas pasadas. Es como si nunca hubiesen existido. Sus niveles energéticos disminuyen gradualmente a magnitudes tan insignificantes que terminan por no poseer de suficiente gravedad para mantenerse en algún sistema orbital de elementos físicos finitos. En resumen, se dirigen al cementerio de la quinta dimensión, donde se mantienen con vida hasta ser absorbidos por un hoyo negro.
El Cosmos no reconoce la materia de los perdidos en el tiempo, al no tener referencias de sus vidas pasadas. Es como si nunca hubiesen existido. Sus niveles energéticos disminuyen gradualmente a magnitudes tan insignificantes que terminan por no poseer de suficiente gravedad para mantenerse en algún sistema orbital de elementos físicos finitos. En resumen, se dirigen al cementerio de la quinta dimensión, donde se mantienen con vida hasta ser absorbidos por un hoyo negro. El Bosque de los Duendes es una historia mística basada en la realidad del eterno retorno, de la vida espiritual como intervalos cíclicos plasmados en evoluciones terrenales.