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| - Corría el año 323 a.C. Se encuentra al borde de la muerte el famoso monarca helénico, Alejandro III de Macedonia. Alejandro Magno estratega y político cosmopolita que había logrado amasar un gran imperio que ocupaba Grecia, el Alto Egipto, Macedonia, Tracia, el Mar Egeo, Anatolia, Mesopotamia, Siria, Persia y Bactria. Ya en el poder, Crátero fue manipulado por los anteriormente mencionados generales. Por recomendación de su cuñado, Oxatres, firmó la paz con los reyes indios al otro lado del Hindu Kush. Fijó en los ríos del Hidaspes la frontera con el Imperio Nanda.
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| - Corría el año 323 a.C. Se encuentra al borde de la muerte el famoso monarca helénico, Alejandro III de Macedonia. Alejandro Magno estratega y político cosmopolita que había logrado amasar un gran imperio que ocupaba Grecia, el Alto Egipto, Macedonia, Tracia, el Mar Egeo, Anatolia, Mesopotamia, Siria, Persia y Bactria. Ante la inminente muerte se presentaba el dilema de la sucesión. Ya muchos generales preparaban sus ejércitos para tomar el trono y deponer al infante Alejandro, único sucesor legítimo de Alejandro Magno. Para prevenir este caos y destrucción, el general Pérdicas uno de los hombres de confianza del monarca, le consultó quien tomaría el control de su gran imperio tras su muerte. Alejandro, en un único momento de cordura en medio de su sufrimiento, respondió que le daría su imperio a krater'oi, "a Crátero". Pérdicas sin esperar a presenciar el último aliento de su rey, viajó a Cilicia y le comunicó ésto al general Crátero. Crátero viajó entonces a Babilonia y contempló la muerte de Alejandro. Con el apoyo de Pérdicas, Ptolomeo, Antígono y Antípatro, Crátero fue coronado Rey de Macedonia, Sha de Persia y Faraón de Egipto. Ya en el poder, Crátero fue manipulado por los anteriormente mencionados generales. Por recomendación de su cuñado, Oxatres, firmó la paz con los reyes indios al otro lado del Hindu Kush. Fijó en los ríos del Hidaspes la frontera con el Imperio Nanda. Luego Pérdicas y Antípatro lo convencieron de mandar a asesinar a los miembros más ambiciosos de la familia de Alejandro. Primero atacó a Filipo Arrideo, que ya estaba reclutando mercenarios en la Magna Grecia para tomar el trono. Lo derrotó en Lucania y luego lo obligó al exilio en Apulia. Las autoridades de Tarento lo expulsaron de aquellas tierras y finalmente lo compraron a los romanos, que lo habían hecho prisionero. Fue ejecutado por traición, así como Alejandro de Macedonia, el hijo de Alejandro Magno, y Olimpia de Epiro. En 321 a.C., Crátero murió luchando contra los piratas del Bósforo, y la Asamblea Militar designó rey a Antípatro, por su habilidad para amntener sometidos a los griegos. Antípatro murió al año siguiente por un golpe de Estado que dio su hijo Casandro al enterarse de que él había sido excluido de la sucesión. Finalmente Casandro fue derrocado. En su lugar se impuso Antígono. Antígono protagonizo un gobierno tiránico y cruel, enfrentándose al resto de los generales. Seleuco, Lisímaco y Ptolomeo se aliaron y derrotaron a Antígono, aunque para ello debieron aliarse con los reyes de Bitinia y Esparta, renunciando a sus pretensiones sobre dichos territorios. Aunque Lisímaco terminó muerto, Seleuco se proclamó rey, sha y faraón. Bajo la corregencia de Seleuco y su diádoco (sucesor), Ptolomeo, el imperio floreció. Las relaciones económicas con los estados magno-griegos, bosforianos y latinos crecieron considerablemente. El Imperio Griego mantenía su tamaño, tal y como lo dejó Alejandro Mango a su muerte. Sumado a ésto, Epiro, Esparta, Meroe, Creta, el Bósforo y Bitinia estaban bajo su influencia. Había paz en las fronteras, pues los Nanda guardaban los territorios hindúes, y los Kush las tierras de Nubia. Solo un número pequeño de Estados eran de importancia para Grecia, como aliados ,claro, pues no eran una amenaza. Seleuco comenzó a urdir planes para tomar lo que quedaba del mundo helenístico: Cirene había unificado a las ciudades de la costa norte de Libia; el tirano de Siracusa aumentó su autonomía y de las ciudades de la Magna Grecia, la más poderosa era Tarento, ante otras ciudades menores como Turios o Heraclea.
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