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| - Cuarto milenio es un programa de televisión que salió al aire en España el 16 de noviembre de 2005 y tiene como presentador al pseudoperiodista Iker Jiménez y a Carmen Porter. Este programa se emite semanalmente por la cadena Cuatro. Este programa es el ejemplo más evidente de una televisión basura en la que las ficciones se presentan como verdades, en donde se viste todo como periodismo de investigación o de sucesos cuando no es más que manipulación interesada. Y vale todo, como se pudo ver en la emisión del domingo 11 de junio de 2006, cuando Iker Jiménez presentó como cierta una historia realmente sorprendente: la de un cosmonauta ruso, Ivan Istochnikov, que murió en el vuelo de la Soyuz 2 y que literalmente desapareció porque las autoridades soviéticas borraron todas las pruebas de su existencia. Un colaborador de Jiménez, Gerardo Peláez, presentaba una investigación realizada por un tal Arena y corroborada por ellos mismos, en la que se descubría la conspiración y se presentaban las pruebas de la misma, así como abundante material gráfico del “cosmonauta inexistente”, que había sido localizado en subastas de material procedente de la URSS que había escapado a la quema y al desastre tras la perestroika. Pero la realidad estaba a un buscador de distancia. Bastaba con que ese equipo de periodistas que se autoproclaman expertos serios hubiera acudido a Internet para haber encontrado la verdad sobre el caso Istochnikov: nunca existió tal cosmonauta, un personaje de ficción creado por el artista, fotógrafo y periodista Joan Fontcuberta para su proyecto SPUTNIK, en el que se analizaba la manera en que cuando algo se presenta como un contenido informativo, en una exposición pública o en un libro, la audiencia suspende el juicio y se traga el cuento sin más. Lo que se trataba de un juego cómplice para reflexionar sobre la manipulación de la información se convirtió en las manos de el equipo de “Cuarto Milenio” en un verdadero istochniktimo, un misterio más que ellos pretendían resolver. De poco sirvió que la exposición de Fontcuberta, creada en 1997 para la Fundación Arte y Tecnología de Telefónica, y que realizó itinerancia en España y aún se puede ver por el extranjero. Se trata de un proyecto provocador, como otros realizados por Fontcubert. A las pocas horas de emitirse el programa, en numerosas bitácoras y páginas web se hicieron eco de la enorme metedura de pata, y se escribieron cartas de protesta -una vez más-. A los dos días, el propio Fontcuberta era contactado por la productora del programa para acudir a explicar la historia, pero el artista declinó: al fin y al cabo, era uno de los objetivos de “Sputnik” el que tuviera vida posterior y esa historia pudiera llegar a ser publicada como cierta (algo que ya habían hecho, por cierto, varios periódicos españoles años antes). La televisión, así, daba nueva vida a un proyecto siempre activo, y diversos medios de comunicación (El Periódico, El Correo...) se hicieron eco de las denuncias de los escépticos. En el siguiente programa, el 18 de junio, Iker Jiménez, lejos de reconocer su error o de pedir disculpas por haber cometido un gazapo de tal magnitud en su espacio de misterio, convirtió las denuncias en avisos de “los amigos del programa”, y la metedura de pata en “leyenda urbana cósmica” sobre la que hablarían en el futuro. Antes de emitir el programa, el colaborador del mismo Gerardo Peláez se puso en contacto con un aficionado a los temas espaciales para entrevistarle sobre el asunto de los errores de la historia de la cosmonáutica rusa. Esta persona, que declinó colaborar en un espacio de este tipo, le comentó a Peláez que lo de Istochnikov era un timo. Sin embargo, siguieron con la historia sin atender ese aviso. ¿No sólo son ineptos sino que además les importa un comino la realidad? Parece confirmarse. El programa “Cuarto Milenio” es una de las estrellas de Cuatro. Por lo que se puede comprobar que la responsabilidad de estos atentados no está sólo en los periodistas pseudocientíficos, sino en quienes no aseguran un mínimo de veracidad en la programación.
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